24/10/09 - 12:24am
Se vistió y salió de la habitación.
Sigiloso por la circunstancia.
En la puerta tomó de mi mano, se despidió de mí y salió de la casa. En el momento en que la puerta cerrada me hizo perderlo de vista me golpeó su ausencia.
Corrí hacia la ventana para mirarlo una vez mas y con la uña del dedo índice le dí cuatro toquecitos al vidrio para que él volteara. Él miró hacia atrás, retrocedió tres pasos y se acercó lo más cerca que le permitían hacerlo las rejas de la ventana donde yo me asomaba, me miró y besó en vidrio empañado por mi respiración.
En ese momento supe la magnitud que abarca lo que es Amar.
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Que hermoso lo que escribiste :) Me encantó
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